Dathan May

Dathan May
"La mejor manera de expresar la mala ostia es con una sonrisa... mientras te cargas lo primero que pilles contra la puta pared"

jueves, 27 de agosto de 2009

Red Bourbon (2)

II


Red Sex. Así decidió Ander llamar nuestro primer disco cuando una discográfica escuchó una demo nuestra. Nos dijo que nuestras melodías eran muy variadas y que Ander cantaba mejor en ingles que muchos cantantes españoles, y que alguno de habla inglesa también. El hombre que se puso en contacto con nosotros, un tal Fernando, nos dio el teléfono del director de la sucursal de Londres, Jake Haggins. Ander hablaba muy bien en inglés, yo por esa época aun no llegaba mas que al "Hello" y el "Can you give me sex, bitch?"

Cuando Ander vino a decirmelo, yo estaba tumbado en mi sofá, con la guitarra colgada, sin tocar. Fumaba, tabaco de liar, como siempre. Oí como llamaban a la puerta.

-Pasa, está abierta.

Ander entró. También estaba fumandose un cigarrillo de liar. Le saludé con la mano y en ese momento tosí.

-Joder Jath- me dijo- No se por qué fumas tabaco de liar. Los lías mal y encima no te los puedes acabar. Tu has nacido fumador de cigarrillos

-Precisamente por eso fumo de liar.

Ander suspiró y se sentó a mi lado. Aspiró lentamente y sin sacarse el cigarrillo de la boca, expiró una cortina de humo blanco casi imperceptible.

-He conseguido un contrato con una discográfica inglesa. Nos han escuchado y dicen que les gustamos- Me miró intentando ver un gesto de alegría. Ander y yo nos conocíamos desde casi toda la vida, y sabía que no recibiría una respuesta emotiva. Y efectivamente no la recibió.- Nos vamos mañana a Londres

-Que vengan ellos aquí- Dije- Ellos son los que se interesan por nosotros

-¿Es que no quieres ser famoso?

-Solo quiero fumar, beber, tocar y follar

A la mañana siguiente de ponernos en contacto con Haggins, cogimos el primer vuelo hacia Londres. El viaje fue muy cómodo y las azafatas tenían un buen culo. Tamara, una de ellas, me atrajo especialmente. Dio la casualidad de que ella con unas amigas escuchaban nuestras demos y decía que le encantaban los Guturales de Ander y mis solos agudos. Unos minutos mas hablando con ella y ya estaba metiéndosela en el baño. Gemía como una puta y me clavaba las uñas en la espalda mientras llevaba la cabeza hacia atrás. Parece que disfruto mucho, por desgracia yo no tanto.

-Joder, eres una bestia-Me dijo

-Pues tu eres mas bien mediocre- Le dije con indiferencia abrochándome los pantalones- Eres demasiado rápida

Ese comentario me mereció una patada en los huevos seguida de un "imbécil". Se largó del baño toda echa una furia. No comprendo por qué, quizás hubiese preferido que le hubiese mentido y le hubiese sido lo maravilloso que eso era. No, ella tampoco era como una Gibson. Lo supe desde el momento que me trajo la Coca-Cola que le pedí. Pero es que ese uniforme de azafata y en especial, esa falda negrita, me habían vuelto loco.

Llegamos a la oficina de Jake a las 6 de la tarde, hora que habíamos acordado el día anterior con él. El inmenso edificio se alzaba ante nosotros. Entramos y Ander le preguntó a la recepcionista.

-¿La editorial “Handsome”?

Grité, no a viva voz, sino por dentro. Le eché un ojo fulminante a la recepcionista y despues, sin decir nada, me fui al baño y me encerré a fumarme un cigarrillo. No tardé en escuchar pasos fuera. Ander abrió la puerta y me miró fijamente.

-Has encontrado muy rápido los servicios-Me dijo mirandome con melancolía

-Siempre están al fondo a la derecha

-¿No quieres un contrato con “Handsome”?

-Tu lo sabes, ¿verdad?

-¿Que ella trabaja aquí? Sí

-Y por que no me lo dijiste

-Temía que te negaras

-¿Y que estoy haciendo?

Nos miramos fijamente, hubo unos segundos de silencio. Volvií a toser y tiré el cigarrillo a la taza del váter.

-¿Y si la ves qué?

-No finjas que no me conoces.

Al final cedí. No sin antes volver a la recepción y preguntar por ella. Tenía el dia libre.

El señor Haggins era menudo y corpulento, llevaba unas gafas de pasta y unos pelos muy andrajosos en su ancho mentón. Ander y él estuvieron hablando un buen rato en inglés, muy rápido, cosas que no entendía. Pero como Ander me explicó cuando acabaron de hablar, lo que quería era vernos actuar uno por uno.

El primero fue Ander. Tuvo que cantar a capella una canción suya. Decidió cantar una de las primeras que se compuso para el grupo, "If I were you". El la cantó, pero yo no la escuchaba en inglés, la escuchaba en español.

Una cama vacía de sentimientos
Una noche que ha quedado atrás
Dos personas que se miran sin saber que decir
Que el sexo es lo que las une
y el sexo es lo que se acaba.
Si yo fuera tu, me buscaría otra
a la que hacer gritar con solo susurrarla
a la que no tuvieses que darle explicaciones
cuando la cosa no marchara
y que cuando la noche acabase
no le importase darte mas
mas y mas, hasta que la respiración se le acabara...


El editor puso cara de satisfacción astutamente ocultada. Igual que cuando el zorro tiene a su presa acorralada, esa era su mirada. Era una bestia en los negocios, lo supe en el momento en el que le vi esa mirada. Desde ese instante dejó de interesarme el grupo. Demasiado comerciales nos íbamos a volver por culpa de ese estúpida albóndiga con acento ingles. Por otra parte, sentí la extraña necesidad de no quejarme y de mantenerme donde estaba. Al fin y al cabo, me pagarían por hacer la magia que a mi me gusta hacer, y me daba igual que solo la disfrutase yo, y pensar que habría mas tías como Tamara a las que me podría tirar... Sí, mejor me quedaría callado.

Ander nos dijo que siguiésemos al señor Haggins. Nos llevó a una sala de grabación donde había una batería, un bajo y un par de guitarras. Ander le dijo a Jimmy que se sentase en la batería y tocase algo, con tres minutos de tiempo. Jimmy hizo alarde de su dominio de las baquetas, lanzando las al aire de vez en cuando y recuperándolas con una maestría digna de un baterista con años de experiencia. El director lo siguió mirando con esa mirada de zorro. Qué pronto se la iba a quitar yo...

Ander me dio el turno. Cogí la funda de mi guitarra y entré en el estudio. Ander se acercó al micro y me dijo algo

-Jath, usa una de esas guitarras

Cogí la que era de mayor calidad (Lo supe a primera vista, me quedé con la Ibanez Roja que estaba mas a la derecha). La observé unos segundos y después la tiré contra el suelo con desprecio pero con dulzura, no quería romperla. Miré con una sonrisa interna que yo solo podía ver la cara del director. Parecía que iba a explotar al ver lo que hice. No era para tanto, pero bueno...

Abrí el estuche de mi guitarra y saqué una bandana de color del vino tinto. Me la até en la frente y después me colgué la guitarra, la afiné y me encendí un cigarro

-Hey- Me dijo el señor Haggins por el micro-You muns't smoke here!

-Shut up, Old Crow

Y comencé a tocar con toda mi furia hacia la actitud del editor. Toda mi furia hacia el hecho de que ella trabajase allí, Hacia saltar los dedos de mi mano izquierda traste por traste, cuerda por cuerda, alrededor de todo el suave y delicado mástil. Y con la mano derecha, con una púa negra con una B roja dibujada por ambas caras, hacia sonar las cuerdas. La guitarra que estaba usando era de un azul intenso y tenía un efecto madera en la pintura. Empecé a tocar por los graves y poco a poco bajé a los agudos, donde aumenté la velocidad a la que tocaba. Estaba seguro de que ya habían pasado los 3 minutos. Sin parar de tocar, miré disimuladamente al señor Haggins. No necesitaba hablar su mismo idioma para entender su expresión "Es un cabrón, pero es muy bueno".

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