Dathan May

Dathan May
"La mejor manera de expresar la mala ostia es con una sonrisa... mientras te cargas lo primero que pilles contra la puta pared"

viernes, 25 de junio de 2010

Cartas a mí mismo (2)

Fechada el 26 de junio de 2010.

Hoy me he preguntado si yo soy un patriota o un filósofo. Creo que la respuesta es que soy un escritor, una especie afortunadamente en extinción. Somos peligrosos, muy peligrosos (por algo el tío Platón no nos quería en su súper Repu).

Cuando uno admira a escritores como Michael Moore o Graham Greene y decide empezar a escribir, se siente en la obligación de hacer algo por el mundo, de que su obra tenga sentido. Pero con el tiempo he aprendido que si un escritor tiene un mal día, intenta trasmitir un mensaje, si tiene un buen día, intenta entretener.

Pero incluso cuando tengo un buen día, me doy cuenta de que lo que escribo no es tan superficial como me gustaría que fuese. Montaigne dijo que escribir no lleva a la miseria, nace de la miseria (moral, en realidad, como apuntaba cierta persona bastante inteligente).

Stephen King dijo una vez que para ser buen escritor era necesario leer cuatro horas al día y escribir otras tantas. A mí me gustaría corregirle: para ser buen escritor, hace falta estar al menos cuatro horas al día culturizandose, y otras tantas creando. No necesitas estar esas cuatro horas de creacion frente al papel, por que si no lo planificas te pueden salir dos cosas: chufas o maravillas. Pero a mí no me gusta arriesgarme: prefiero tener chufas preparadas.

Pero, ¿como podemos tener tanto tiempo para nuestros quehaceres literarios en un mundo tan apretado como este? A veces parece que tengamos dos alternatívas: ser escritores o ser alguien en la vida. Ya que el estado nos brinda una educación insuficiente (o almenos, más deficiente que antes), ¿cómo vamos a aprender para escribir? Sí, nos enseñan que la suma de los cuadrados de los catetos (uys) es igual al cuadrado de la hipotenusa. Pero ¿por qué no nos enseñan otras cosas?

Yo lo sé, por que esas otras cosas no sirven de nada en la vida. No si nos las enseñan, debemos ser nosotros quienes las forjemos con nuestras experiencias vitales. Que nos enseñen a ser buenos ciudadanos en lugar de prepararnos para el tío Platón o el colega Nietszche, que den cursos sobre como ponerse un condon o que rueden películas con tanto sexo que les salen por las orejas. Así consiguen nada y todo a la vez, consiguen convertirnos en marionetas despreocupadas que pasan su tiempo pensando en con quién saldrán hoy o qué droga me meteré, por que a me enseñarán a tratar (bien o mal) a una mujer o cómo debe realizarse el acto sexual.

Y es que creo que soy el último hombre que para aprender a besar practicó con su almohada.

1 comentario:

  1. Como comenta mi amigo Dathan, la bien cuidada educación de hoy en día nos enseña muchísimo, muchísimo de como convertirnos en personas ignorantes y fácilmente manipulables, y es que resulta señoras y señores (O señores y señoras, como guste cierto ministerio absurdo de nuestra muy querida España), actualmente no se enseña a nuestros jóvenes el valor de pensar, mejor dicho, de reflexionar sobre lo que pensamos, y digo esto porque pensar, lo que se dice pensar, si que pensamos, lo malo es que lo hacemos según otros quieren. Así que, aprovechando este respetable blog tengo que decir a todo aquel falto de opinión critica y afán de superación personal que este leyendo esto que se pegue un tiro en la cabeza, estoy seguros de que lo haréis chicos, esta escrito y ya sabéis que todo lo que leáis es verdad. Para todo aquel digno de reconocer la anterior ironía, felicidades por seguir vivo y lo siento, has nacido en un infierno donde se difunde la incultura como si de la peste tifoidea se tratase.

    S.W. Silver Wolf

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