La vagancia, unida a esa constante en el ser humano que es la estupidez, había hecho que abandonase mis proyectos. Mis textos ya no estaban llenos de las reivindicaciones que siempre hago, me había dejado llevar por el embellecimiento fácil. Pero me he dado cuenta.
Siempre he dicho que no hay mejor manera de expresar la mala hostia que con una sonrisa... mientras revientas lo primero que pilles contra la puta pared. Yo me he reventado a mi mismo, al yo conformista y, sin ánimo de ofenderme, bastante gilipollas. Pero he vuelto, con mas mala leche que nunca, a meterme con todos vosotros y con todo el puto sistema.
Así que ahora este blog va a cambiar un poco, subiré de vez en cuando adelantos de lo que escribo y algún que otro articulo de opinión. Y mis historias, las cogeré y las editaré en PDF y después las subiré. Todo más cómodo para unos vagos como nosotros.
Dathan May ha vuelto, y esta vez para quedarse