Dathan May

Dathan May
"La mejor manera de expresar la mala ostia es con una sonrisa... mientras te cargas lo primero que pilles contra la puta pared"

jueves, 7 de abril de 2011

Bandalismo

Mis padres llegaron dos horas después. Pude verlos a través de los fríos barrotes de aquel calabozo. Siempre me había imaginado esa situación con un agrio sabor a sangre de la boca, pero no me habían tocado el pelo, al menos no físicamente. Eran más listos de lo que parecían, ellos eran los buenos, yo el malo. Por muy malo que sea el malo, los buenos son buenos con él.
Durante algunos minutos observé como aquél policía conversaba con mis padres. Mi madre se tapaba la boca, sorprendida por lo que el policía le estaba diciendo. Mi padre preparaba la cartera para pagar la multa que me habían impuesto por "bandalismo". Tras un rato, el policía abrío mi celda, me agarró de un brazo y me levantó con falsa delicadeza. Me llevó hasta su despacho y allí me quitó las esposas y me devolvió a mis padres. Yo no levanté la cabeza en todo el rato, pero si la vista. Le lanzaba disimuladas miradas de odio a aquel pobre policía, que por otra parte no se lo merecía. Era como yo: víctima del sistema.
Hubo un silencio sepulcral durante mucho rato. Mientras mi padre conducía entre la lloviosa noche, no paraba de fumar cigarrillos, que llenaban el ambiente del coche de un olor horrible y de una tonalidad gris bastante clásica. Finalmente habló.
-No entiendo por qué lo has hecho
-¿El que?- Contesté - ¿Qué ye han dicho que he hecho?
-No seas imbécil. Sabes perfectamente lo que has hecho.
-¿Que os han dicho?- Miré a mi madre - ¿Mamá?
-Nos han dicho que te encerraron por bandalismo. Que te habías cargado bancos, cubos de basuras, árboles y hasta atacaste a un coche con una persona dentro.
-De todo eso sólo es cierto lo último, aunque no solo había una persona en el coche.
-Cállate, ya hablaremos en casa.- Dijo mi padre
-No, déjale hablar, quiero escucharle.- Dijo mi madre.
-Todo comenzó a las 8. Unos amigos y yo quedamos para cenar y después ir al ayuntamiento. Había una manifestación en contra de Rita, Camps y, bueno, el PP en general. Estuvimos armando escándalo un par de horas hasta que finalmente la policía intentó disiparnos. Hubo un pequeño alboroto y se destrozó una de esas baldosas de la calle, desecha en pequeños guijarros. Yo cogí uno y lo lancé contra el coche.
-Más o menos lo que nos dijo ese señor- Dijo mi padre- No intentes justificarte.
-No, papá. No estaba en la cárcel por bandalismo, estaba en la cárcel por defender mis derechos. A javi le han dado tres puntos en la frente por el golpe de la porra de un polícia. No estaba allí por destrozar la ventana de un coche. Eso lo hacen miles de personas cada noche y ninguna va a los calabozos. Estaba allí por que me cargué la ventanilla de la limusina de Camps.
Mi padre no dijo nada más y mi madre me miró unos segundos, con una mirada de comprensión. Ella estaba de mi lado, pero le sería difícil hacer entrar en razón a mi padre. Sé que lo intentaría, pero no se hasta qué punto llegaría.
A la mañana siguiente me quedé solo en casa. Me preparé un café y puse la televisión. Estaba puesto Canal 9. Hablaron de mí y dijeron exactamente todo lo que le dijo el policía a mis padres. Instintivamente, pulsé el botón "7" del mando. Era donde teníamos programada TV3.
Pantalla negra, no se veía nada.
Había olvidado que Canal 9 era algo así como la televisión de Libia.

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